“Se exige nivel de idioma B1.” Aparece en ofertas de empleo, en requisitos de integración y en presupuestos de institutos de idiomas. Pero ¿qué sabe hacer realmente alguien en B1, y basta para manejar una carretilla elevadora con seguridad, atender a un cliente o entender una instrucción de trabajo? Los niveles A1 a C2 proceden del Marco Común Europeo de Referencia para las lenguas (MCER) y están pensados justamente para responder a esa pregunta. Este artículo explica los seis niveles en lenguaje llano, con lo que cada uno significa en el puesto de trabajo y qué nivel encaja con cada tipo de función.
¿Qué es el MCER?
El Marco Común Europeo de Referencia es un estándar europeo que describe lo que alguien sabe hacer en un idioma: hablar, escuchar, leer y escribir. La escala va de A1 (principiante) a C2 (casi nivel de lengua materna) y se usa en toda Europa, para todos los idiomas. Un B1 en neerlandés significa, por tanto, básicamente lo mismo que un B1 en alemán o inglés. El marco no mide la gramática o el vocabulario en sí, sino lo que una persona consigue con el idioma en la práctica. Eso lo hace útil para los empleadores: el nivel dice algo sobre lo que un empleado puede asumir.
Los seis niveles explicados
A1: principiante
Alguien en A1 entiende palabras sueltas y frases muy cortas, pronunciadas despacio, sobre temas familiares. Presentarse, decir un número, “sí”, “no”, “para”. En el puesto de trabajo: un empleado en A1 solo entiende una instrucción si se le muestra o se apoya con pictogramas. Entender por sí solo una instrucción de seguridad no es posible.
A2: usuario básico
Frases cortas y sencillas sobre cosas cotidianas: horarios, instrucciones simples, hacer una pregunta básica. En A2, un empleado puede seguir una instrucción oral sencilla si se da con calma y en pasos cortos, y puede avisar de que algo está roto. Una instrucción escrita o un documento de seguridad siguen siendo demasiado difíciles. Para muchos puestos de producción con tareas fijas y repetitivas, A2 es el mínimo para trabajar con seguridad, siempre que las instrucciones estén adaptadas.
B1: usuario independiente
Alguien en B1 se maneja en la mayoría de las situaciones cotidianas, también cuando ocurre algo imprevisto. Entiende las líneas generales de una conversación o un texto de trabajo, puede explicar qué ha pasado y dar una opinión sencilla. En el puesto de trabajo, B1 es el nivel en el que un empleado sigue un briefing de seguridad oral, pregunta si algo no está claro, describe una avería y lee una instrucción escrita breve. B1 es también el nivel que rige para la integración civil en los Países Bajos y el que se pide en muchas ofertas de producción, logística y apoyo asistencial. Para hacer el examen de seguridad laboral en neerlandés, B1 es en la práctica el umbral; ese examen existe además en otros idiomas, entre ellos inglés, alemán y polaco.
B2: usuario independiente avanzado
En B2 se mantiene una conversación fluida con hablantes nativos, también sobre temas más abstractos, y se escribe un texto claro. Se puede seguir una discusión, fundamentar una postura y aportar matices. Para funciones con contacto con clientes, planificación, control de calidad o mando de un turno, B2 es una exigencia realista. También para el inglés o el alemán de negocios en ventas y compras, B2 suele ser el nivel deseado: negociar y presentar exigen más que B1.
C1: usuario competente
Alguien en C1 usa el idioma con soltura y eficacia para el trabajo y el estudio, entiende textos largos y complejos y capta el sentido implícito. Es el nivel de funciones de gestión, papeles jurídicos y financieros, formaciones superiores y puestos en los que se escribe mucho.
C2: dominio
Casi todo lo que hace un hablante nativo, incluidos los usos sutiles, el humor y la ironía. En el puesto de trabajo, C2 rara vez se exige, salvo a traductores, intérpretes y formadores de idiomas.
¿Qué nivel necesita un empleado?
Depende de lo que la función exija al idioma, no del título del puesto. Una ayuda útil es responder a tres preguntas por función:
- ¿Qué instrucciones debe entender? Orales y visuales (A2), orales e instrucciones escritas breves (B1), procedimientos y documentos (B2).
- ¿Con quién debe comunicarse? Solo con los compañeros directos y el jefe de equipo (A2 a B1), también con clientes, proveedores u otros departamentos (B2), también por escrito y de forma formal (B2 a C1).
- ¿Qué pasa si algo sale mal? Cuanto mayor sea el riesgo de seguridad, más importa que alguien entienda una instrucción por sí solo y se atreva a preguntar. Esto último no es un nivel de idioma sino una cuestión de cultura y confianza, y merece atención aparte en un equipo multilingüe.
En la práctica, Speak And Spoke observa a menudo en empresas de producción que A2 con instrucciones adaptadas basta para tareas fijas, que B1 es necesario en cuanto alguien debe reaccionar por su cuenta ante una desviación y que B2 solo entra en juego con jefes de turno, planificadores y contacto con clientes.
¿Cómo se determina el nivel de un empleado?
Un autotest en línea da una indicación, pero mide sobre todo lectura y gramática, no lo que alguien demuestra en el puesto. Una buena evaluación de nivel consta de una conversación con un formador, una parte de comprensión oral y escrita y, preferiblemente, una observación en la situación de trabajo. En Speak And Spoke esa evaluación forma parte de la entrevista inicial de cada itinerario: se fija el nivel de partida por participante y al final del itinerario se vuelve a medir. Así, empleador y empleado ven qué ha aportado la formación.
¿Cuánto se tarda en subir de nivel?
Las referencias de la práctica del neerlandés como segunda lengua hablan de unas 100 a 200 horas guiadas por salto de nivel, según la lengua materna del alumno, su formación previa y cuánto practique fuera de clase. De A2 a B1 cuesta más tiempo que de A1 a A2. Lo que más influye en el ritmo es si el idioma se usa a diario en el trabajo y si se practica entre clases, por ejemplo mediante e-learning y la Online Academy. Un itinerario que se desarrolla en el puesto de trabajo y encaja con los procesos propios da, por eso, un paso visible antes que un curso nocturno desligado del trabajo.
En resumen
A1 y A2 son niveles básicos en los que hay que adaptar las instrucciones. B1 es el nivel en el que un empleado entiende por sí solo una instrucción oral y pregunta, y sirve de umbral para la mayoría de las funciones operativas. B2 es necesario en cuanto entran en juego el contacto con clientes, la planificación o el mando. Quien dude sobre qué nivel exige una función o sobre dónde está su equipo puede concertar una toma de contacto sin compromiso con Speak And Spoke. Allí se repasa la situación y sigue un consejo sobre el nivel necesario y el camino hasta él. Para las empresas que hacen negocios fuera, hay artículos aparte sobre un curso de inglés de negocios y un curso de alemán de negocios.